Cómo funciona la corrección de errores
Acentos, erratas, escritura a medias y callejones sin salida: las cuatro capas que impiden que una búsqueda acabe en cero resultados.
«camisla», «tenis corida», «auriculres». En una tienda con la búsqueda que viene con la plataforma, esto devuelve cero resultados y el visitante se marcha convencido de que no tiene el producto. Aquí hay cuatro capas entre la errata y el cero, y ninguna de ellas necesita configuración.
1. Los acentos y las mayúsculas no cuentan
El término escrito y el texto del catálogo se normalizan antes de compararse: «CINTURÓN», «cinturon» y «cinturón» son la misma cosa para la búsqueda. Nadie escribe acentos en el móvil en mitad de una compra, y no debería hacer falta.
2. Erratas dentro de la palabra
El motor tolera letras cambiadas, de más o de menos, y encuentra la palabra que el cliente quería escribir. La tolerancia crece con la longitud de la palabra, y esa parte es importante:
- En palabras cortas, ninguna tolerancia. «taza» y «tapa» se separan por una letra y no son la misma búsqueda; tolerar ahí cambiaría la intención del visitante en vez de corregirla.
- En palabras largas, una letra cambiada rara vez es otra palabra, y la tolerancia se abre.
Es esta capa la que hace que «auriculres» devuelva los auriculares, sin que usted escribas nada.
3. Mientras se escribe, es la misma búsqueda
El panel de búsqueda consulta a cada tecla, pero solo considera la búsqueda terminada cuando la escritura se asienta. Y reconoce que «vibrado», «vibradpres» y «vibradores» son la misma persona escribiendo la misma cosa, incluso con un borrado por el medio.
Esto tiene dos consecuencias que se notan:
- El visitante nunca ve un «sin resultados» en mitad de la escritura por una palabra todavía sin terminar.
- Su analítica cuenta búsquedas y no teclas. Una búsqueda escrita cuenta un bToken y un término, y no los doce estados intermedios por los que pasó. Sin esto, los «más buscados» de la tienda serían medias palabras que nadie escribió a propósito.
4. El callejón sin salida, leído por IA
Cuando las tres capas anteriores no bastan, y la búsqueda caería de verdad en cero, entra la búsqueda con IA en callejones sin salida (interruptor en Tienda → IA en la tienda, con funcionalidad de plan propia).
Lo que hace es releer lo que la persona escribió, entender qué quería, y buscar eso. Y se lo dice: los resultados aparecen con la nota «Resultados para X, interpretados por IA a partir de Y», con el término original a la vista.
La nota no es cortesía. Una búsqueda que devuelve resultados distintos de lo que se escribió, sin decirlo, parece averiada; diciéndolo, parece atenta, y el visitante entiende en un segundo si aquello es lo que quería.
Y de su lado: las erratas no ensucian los informes
En el panel, una errata rara queda pegada al término que quería ser, y ve los dos: lo que se escribió y el término al que se refiere. Es lo que impide que «vibradpres» aparezca como búsqueda propia, y es también lo que hace que la lista de sugerencias de la tienda muestre solo términos bien escritos.
El criterio es deliberadamente conservador, y por una buena razón: enterrar un término real dentro de otro escondería demanda verdadera de algo que no vendes. Por eso solo se agrupa lo que es raro, se parece mucho a un término bastante más común, y está a una distancia de errata y no de palabra distinta.
En Optimización hay una tarjeta, «Erratas corregidas», con las variantes que el motor ya agrupa solo. Sirve para que sepas lo que no necesita sinónimo.
Lo que la corrección no hace
La corrección es para quien escribió mal la palabra correcta. No es para quien escribió bien otra palabra.
Si los clientes buscan «auriculares» y el catálogo dice «headphones», no hay errata ninguna: son dos palabras distintas, y ninguna distancia de letras las acerca. Eso se resuelve con sinónimos, y la lista de los que valen la pena le llega a las manos, sugerida a partir de las búsquedas sin resultados.